viernes, septiembre 14, 2007

John Vance en su Villa musical


John Vance
Dreamsville
EraWan Records
2007

El vocalista John Vance, ha construido una importante carrera con trabajos en la televisión, películas, producciones de teatro y anuncios. Pero, es su pasión por la música la que inspira la realización de este CD y carta de presentación desde el primer tema. Con excepción de "If yoy go" de su autoría en conjunto con Jeff Colella - pianista y co-productor del disco - Dreamsville, como se llama esta propuesta y, que es tomado de la pieza de igual nombre de Mancini, Evans y Livingston, contiene una excelente recopilación, fresca y contemporánea, de "tesoros" de los estandars de Jazz que, en consonancia con el ser clásicos, son re energizados en la interpretación melodiosa, de Vance quien, está bien acompañado por instrumentistas de primer orden como lo son, el mencionado Colella al piano, Trey Henry, contrabajo; Kendall Kay, batería; Stacy Rowles, trompeta y flugel y, Larry Koonse, guitarra.
Podríamos decir que, hay dos tipos de cantantes de Jazz. Unos, utilizan su canto como un instrumentistas usando, además, la melodía y las líricas como puntos de enlace para, a partir de ellas, crear improvisaciones abstractas.
El otro tipo creo, es el de los contadores de historias, cavando profundamente en el signficado de las palabras que cantan y, respetando o trabajando adheridos a la melodía como la expresaron los compositores hacen propia, internalizan cada canción. John Vance, se me ocurre que es de este segundo lote. John es consecuente con su trabajo, un repertorio clásico, con visos románticos pero, bien tratados por el formato acústico, ajustado y correcto que le sirve de apoyo y, sin tratar de emular o parecerse a nadie, sin tratar de lograr registros o tonos arriesgados,le imprime un toque personal, calido como distintivo a toda su producción.
"Like a Lover" de Dorival Caymmi, "If you go", "Speack Low" y "Bluesette", son de alguna manera las representantes, de todo lo bueno que este trabajo de John Vance nos ofrece, sin estridencias, sin otra pretensión que hacernos pasar un bueno momento con estos clásicos del Jazz.

El problema: Merengue de calle, Cumbia villera, Cumbiancha y Pagode.

En estas regiones al sur del continente americano, han surgido y existen, coexisten con una fuerza arrolladora, generos y subgeneros musicales que, aun cuando se producen como resultado de mezclas, influencias foráneas, terminan siendo manisfestaciones propias como locales y, por ser de extración sumamente popular son similares en su génesis. Y son el paralelo por su influencia social con el Reggaetón - el perreo - (doggy style), el Rap latino o, el Merengue de calle, entre otros. En Argentina reina la "Cumbia Villera" con las Bailantas, luego el "Cuartetazo", el más antiguo que deriva del merengue, ha logrado estar mejor conceptuado. En Uruguay el "Tropical", mezcla ya autóctona de Plena, Cumbia y Axe y la "Cumbia" plancha o Cumbiancha. En Brasil, un destilado propio de las favelas conocido como "Pagode".
Los ingredientes, derivaciones y consecuencias son los mismos y no por casualidad.
Tratándo de darle forma de nota o artículo, a algunas ideas que, las realidades musicales - muy, muy populares - de los últimos tiempos me han generado al tratar de analizarlas, más allá de comprenderlas o no, a raíz de muchas coincidencias y paralelos con otras expresiones que, entre ellas conviven y comparten por contemporaneidad que no por vecindad, me llega y leo la bien interesante columna que, el colega, hombre de la música y la radio, el amigo Alexis Méndez de "Música Maestro", publica en el diario "Hoy" de República Dominicana y en su Blog homónimo.
Se titula: "El problema", y comienza diciendo: "El problema no está en el merengue de calle. El es resultado del problema. El problema no es la abundancia de "basura musical", sino la carencia de buenas propuestas.
No debemos ser absolutistas. No cambiaremos nada sacando el reggaetón y el rap de los medios de comunicación. Estos también son parte del resultado, (...) El problema es que ellos no tienen escuelas de música a su disposición. El problema es que se refugian en "puntos". El problema es que para ellos, el que vende drogas es más "vacano" que los integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional…dicen que esos músicos no están "alante, alante".
Sonriendo, me acordé del "atajaperros" (gran escándalo) que en una ocasión me formó una señora, que vendía en la calle, sobre una tabla algunos CD's de música que habían salido a la calle un tiempo atrás acompañando la edición de un periódico "progresista" local. Los CD's en cuestión, de tirada económica, contenían compilados de grupos y músicas variadas. Al pasar y ver el título de uno de ellos me detuve y lo tome en mis manos para ver el detalle. Inmediatamente al comprobar que el título en nada justificaba el contenido lo dejé sobre la mesa cuando, en eso, la señora me dice: "Hay otros de cumbia villera, bailanta, tropical, todo bien 'plancha', baratos. ¿Hay alguno que le guste? ...es poca plata".
Gracias, le dije, aun baratos salen caros y, proseguí: Si yo tuviera ahora mismo mucho dinero, o el suficiente señora, compraría toda la producción de estos discos. En parte para que los grupos obtuvieran su "beneficio" y que no dijeran que se atenta contra su trabajo o su forma de ganarse la vida. Igualmente cubrir los costos de lo conexo. A esta altura, la señora ya me miraba con cara de pocos amigos y había, varios curiosos alrededor. No me detuve ahí: entonces con todos esos discos, una cantidad bien grande estoy seguro, haría una enorme fogata, una monumental fogata con ellos.
La señora me despidió con una una retahilla de "procaces" ademanes y adjetivos como bien han de imaginarse.
Sí, esta señora no podía comprenderme y menos conocer mis razones para derivar en "Nerón de los CD's" con mi destemplada reacción. Lo de ella era obtener algunos pesos para su sustento.
El público cautivo y natural de estos productos, hace normalmente un gran esfuerzo, muchos sacrificios para comprarlos y, poco es lo que finalmente estos discos le van a dejar, como no sea un rato de bailable narcósis, y con sus mensajes, justificar y excusar esta existencia en la que, sin que se den cuenta, son sutilmente atados y mantenidos. Porque la oferta es amplia y contínua. Es, un negocio brillante.
Sin dudas Alexis - en este párrafo inicial - lleva mucha razón.
En lo estrictamente musical, nada aportan y mucho deforman. Estas manifestaciones son el reflejo y nada se obtiene con pretender "callarlos".
Pero, hay otro factor insoslayable y perverso además de lo argumentado por Alexis. Es el de los pingües beneficios que esta industria le produce a unos cuantos personajes. Se mueven millones detrás de toda esta "realidad" que, en tanto industria próspera, invertirá en mantener su clientela.
Porque hacen falta más que buenas intenciones, buenas propuestas y que a quienes les compete dentro del estado se ocupen de sus funciones, que cuenten con proyectos, que destinen recursos. Hace falta compromiso! Y eso nos atañe a todos.
Prosigue Alexis en su columna: "(...) Hace falta dejar a un lado la aburrida e insípida materia "Educación Musical", donde te repiten, desde el 5to curso, hasta finalizar el bachillerato, que "música es el arte de combinar el sonido y el tiempo". Podría ser más factible implementar programas de apreciación musical que involucren a la población escolar, en especial a los niños entre 6 y 12 años y crear cursos alternativos para los que tengan aptitudes musicales. También hace falta integrar, desde la primaria, alguna materia que trate acerca de la "Ética". Eso no tiene que ver directamente con la música, pero hace falta".
En nuestros países aun se mantiene ese desfase, donde en lugar de buscar motivar al joven, acicatear su natural curiosidad, alimentar el espíritu de búsqueda, de aventura y darle razones, simplemente se los deja expuestos sin elementos, frente a arcaicos procesos que - cuando éstos son más vulnerables - terminan por empujarlo a caer y, en su mayoría a ser, masa moldeable e influenciable de estas industrias que están a su alrededor.
Pero no debemos perder la perspectiva. Tanto, el estado como los institutos, escuelas, ministerios o universidades están conformados y formados por gente, por personas.
Lo expresado por Alexis me hace reflexionar. Recuerdo, de mis experiencias por tantos caminos de cambiantes paisajes, por haberlo vivido personalmente, no solo en mi "primera" juventud pues, en la casa de mis padres, de parientes, familia y amigos o en los lugares que solía frecuentar - siendo que siempre hemos estado expuestos y ha habido de todo tipo de músicas - ya sea en radio, discos, cine y hasta en la TV, la música que nos rodeaba y oíamos, con sus cambiantes estilos generacionales y modas, era normalmente considerada, al menos "bien hecha". En general, esto lo pude comprobar reiterado, en el testimonio de aquellos con los que he compartido a lo largo de la vida. Hoy, de manera natural, así mismo ha sido generándose y desarrollándose la mía.
Definitivamente, hay buena música y mala música. Como también hay malos y buenos libros. Sin intentar profundizar o filosofar al respecto, pienso que, de la misma manera que quien me lee, puede discernir lo que es bueno de lo que es malo, a través de lo que le dice su experiencia (formación, educación, memoria heredada) y hasta su corazón, así mismo puede evaluar y concluir respecto a la música. Convengo sí, en que lo difícil de reconocer, de evaluar es, esa delgada línea que separa la una de la otra.
Normalmente muchos confunden las cosas e, inmediatamente replican: "Yo tengo todo el derecho a escuchar lo que quiera o lo que me guste". Lo cual, es totalmente justo, correcto y verdadero. Pero, eso es absolutamente distinto y otra historia.
Complementa Alexis: "(...) De haberlo hecho antes, la imagen del "dominicanyork" no estaría tatuada en todos los rincones de la sociedad: En la música, en la manera de hablar, de vestir…en la televisión, la radio, la política. Cuando me refiero a dominicanyork, no lo hago pensando en la digna comunidad que se desarrolla día a día en la gran urbe, sino a los que viven distorsionando valores… los llamados "jodedores".
Nos explica criteriosamente Alejandro Llano Cifuentes: "Es imprescindible que tomemos a los jóvenes en serio. Como decía el maestro Corts Grau, a la juventud hoy se le adula, imita, seduce, tolera... pero no se le exige, no se le ayuda de verdad, no se le responsabiliza... porque, en el fondo, no se le ama. Y esto es, en definitiva, lo que los jóvenes sospechan y, aunque no se atrevan a declararlo, proceden en consecuencia".
Personalmente, en mi vida sigo siendo un eterno aprendiz.
Con algunos años menos, tenía la creencia, la esperanza de que iba a contribuir a cambiar las cosas. Ahora, en estos tiempos, eso no tiene sucedáneo. Hay una gran decadencia, hay escasés especialmente de valores y voluntad. Se le rinde pleitesía a lo mediatico y lo inmediato, a lo fácil traducido en una, apología de la estupidéz o exaltación de lo vanal.
Según Ratzinger (en palabras de A. L. Cifuentes), "la realidad hace superflua la apariencia. Y esto adquiere crucial importancia en una sociedad poblada de simulacros, como es la "sociedad del espectáculo" en que vivimos, donde lo que se valora es el brillo, la prestada claridad, el reflejo de luces artificiales en la superficie de objetos niquelados.
Si hoy maleducamos a toda una generación desde el punto de vista cívico, es porque les enseñamos a que valoren el brillo y ni siquiera aprecien el resplandor. Les inducimos a pensar según la razón instrumental y no les dejamos sosiego ni libertad para esforzarse en ejercitar la inteligencia meditativa".
Y, concluye Alexis: "(...) Es un problema que puede solucionarse a mediano o largo plazo, o tal vez no se solucione …depende de los que lleven el timón de este carro sin rumbo".
Nos dice Alejandro Llano Cifuente: "Lo que demanda la sociedad es una "nueva ciudadanía", mucho más activa y responsable, en donde las personas no se conformen con ser invitados de piedra en el concierto público, sino que ejerciten con energía y decisión su libertad social, su responsabilidad cívica y su creatividad cultural.
Los nuevos ciudadanos, quienes habrán de tomar el relevo de la cosa pública dentro de poco, tendrán el honor y la carga de configurar ese mundo tan distinto al actual de una forma hondamente humana. Será necesario que aprendan una asignatura que no está en los libros de texto ni se puede incluir en los planes de estudio.
La formación cívica se adquiere como por ósmosis en las relaciones de parentesco y vecindad. Esto pone en primer término la necesidad del buen ejemplo. Sólo quien conviva con buenos ciudadanos aprenderá a serlo. En esta disciplina, todos somos discípulos y maestros a un tiempo. Cada uno debe pensar: que no sea yo el que les falle".
Creo que es muy importante el concientizarse de esta realidad. Pero más allá de comprenderla o de entenderla, es necesario no ser hipócritas veletas y según de que lado el viento sople, tratar de estar bien con "Dios y con el Diablo", y pretender que estos productos tengan, al menos, una advertencia - al estilo de la que llevan impresa las cajetillas de cigarrillos - "el consumir este producto puede ser nocivo para el desarrollo normal de su intelecto...". Aceptarlas equivale a asegurar su mantenimiento (que el negocio rinda muchos dividendos), en las mismas condiciones en el mejor de los casos pero, seguramente con una sustancial brecha social y cultural. Comprender estas expresiones y entenderlas, no ha de significar aprobarlas.
No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino... en esta especie de "Super Market cultural" en el que estamos inmersos, y en un mundo, cuya comprensión nos trasciende.

lunes, agosto 13, 2007

Ricardo Silveira: el otro lado del río.


Ricardo Silveira
Outro Río
Adventure-Music Records 2007

Otro Río. El otro río, el de la musicalidad y de la guitarrística contemporánea Brasileña, la metáfora es perfecta: el otro "río" del hombre y el músico. Ricardo Silveira es sin duda, uno de los músicos internacionales más respetados del Brasil. Esta producción marca su séptimo trabajo, una obra de grandes como marcados matices y belleza musical, del buen hacer musical, con 12 piezas originales en las cuales el guitarrista desgrana toda su vena artística, compositiva y técnica. Es muy interesante el hecho de que su música sea compartida con otros grandes instrumentistas que, además de aportarle sus colores, engrandecen su creación conformando un equipo humano incomparable.
Ricardo Silveira nacido en Río de Janeiro, creció oyendo bossa nova, samba y marchas de carnaval. Sus primeras influencias fueron los guitarristas Baden
Powell
y Joao Gilberto.
Se interesó por Jimy Hendrix y más tarde fue influenciado por Wes Montgomery y George Benson. Después de terminar el segundo grado, Ricardo dejó Brasil y, por dos años, estuvo estudiando en el Berklee College of Music.
Después de tocar por largos años con Herbie Mann, Ricardo volvió a Brasil para interiorizarse y profundizar más aun en la música instrumental convirtiéndose en uno de los profesionales más solicitados por los músicos de estudio.
Grabó varios discos con los más respetados artistas y acompañó a Elis Regina, Hermeto Pascoal, Gilberto Gil y Milton Nascimento. Co escribió y hizo los arreglos de la música "Portal da Cor" realizada con Milton.
Entre los trabajos con Gil y Milton, Ricardo grabó su primera producción como solista, "Good to Play": esta grabación es considerada como marco de referencia en la historia de la música instrumental brasileña.Tiene en su haber una nominación al Grammy por su CD "Noite Clara" grabado en el 2003.
Expresa Ricardo: "Yo toco desde el punto de vista de un músico brasileño. Hay elementos de Funk y de Jazz pero, no me gusta decir que toco fusión. Yo soy un músico que gusta de diferentes formas de música y, me siento muy bien explorando esos diferentes mundos musicales".
Elegir tres temas como los más "destacados" no es tarea simple pero, podríamos separarlos dejándonos llevar por lo emotivo, lo técnico y lo expresivo, así diríamos que "Choro Bacana" es totalmente evocador donde además, en su conjunto, destaca el clarinete de Nailor Proveta (de quien sólo tengo gratísimos recuerdos como persona y como excepcional músico que es);
luego diremos que "Outro Río" además de resumir esta propuesta, nos muestra la altura musical y humana de Ricardo y, para dejarlo sólo en tres temas, "A medida do meu coraçao" en dúo con la voz de María Rita, totalmente disfrutable.
Intervienen: Ricardo Silveira, guitarras; André Rodrígues, Jorge Helder y Rómulo Gomes en Contrabajo; Renato Massa, Jurim Moreira y André Tandeta, Batería; Marcos Nimrichter y João Donato, Piano; Marcelo Martins, Saxo Tenor; Nailor Proveta, Clarinete; Armando Marçal, Percusión; Maria Rita, Voz y Jaques Morelembaum, Violoncelo. (JR)

La Música: Indispensable. Identificación psico-sociocultural

Luc Delannoy, filósofo y musicólogo trata de, "demostrar científicamente que la música es indispensable para la sobrevivencia del ser humano. Tanto como respirar y comer".
El especialista en fenomenología, hermeneútica y neuromusicología sostiene -en entrevista con Angel Vargas y publicada en La Jornada de México(10/03/06)- que la música es una facultad inherente a la naturaleza humana y no una capacidad adquirida, sin negar sus funciones culturales y sociales.
"La música es una facultad natural. Este aspecto implica un debate sobre innatismo, es decir, si nacimos con una mente virgen o si ya hay algo en ella al nacer. Soy defensor de esta teoría y creo que nacemos con facultades innatas, entre ellas predisposiciones musicales. Esto significa que la forma que tiene el recién nacido de relacionarse con el mundo exterior y su propio mundo interno es protomusical". "El cerebro es un órgano que se autorganiza, sin embargo, ya están presentes las facultades y lo que hace uno con ellas depende del entorno social. La música es, por tanto, una facultad natural, no un conocimiento cultural. Esto no significa que no tenga funciones culturales ni sociales."
Pitágoras pensaba que la música era un número; Aristoxenus, su discípulo, consideraba que la música generaba emociones y sensaciones. "Desde aquel tiempo, en el mundo occidental se ha concebido a la música o de forma demasiado matemática, que la esencia de la música es el número; o al contrario, que la música provoca sensaciones, emociones, reacciones físicas. "Ahora, las emociones no son sólo cerebrales, implican reacciones de organismo y cuerpo. Sí hay una relación muy fuerte entre las músicas y las emociones".
Por su parte, Gomar Cisternas -comenta en Goliardos-Wordpress argumentando su posición en el sentido de que, aun habiendo otras expresiones que puedan definir nuestra identidad sociocultural, la música en este sentido nos representa y nos incluye a todos. Sostiene que junto con el lenguaje, esta manifestación artística (toda vez que requiere de habilidad) y cultural (por ser parte de nuestra forma de vida) es uno de los únicos mecanismos que, aparte de aparecer sólo en la especie humana, se desarrolla de forma fenotípica, es decir, viene en nuestros genes, se activa con la interacción y se hace notoria concretamente. La música tiene su mayor influencia en la adolescencia, cuando el ser humano busca definir la personalidad que tendrá en su estado adulto.
Debido a esto, el ser humano es, por naturaleza, un ser musical. Y es así como lo plantea el Dr. Stefan Kölsch, neurocientífico del Instituto Max-Planck de Alemania, quien en un estudio junto a su equipo llegó a la conclusión de que el cerebro humano ha desarrollado una gran afinación para recepcionar y producir música, no importando la educación musical del individuo o si a éste le interesa mucho la música. “Vemos en nuestros experimentos que la gente, que a sí misma se considera muy poco musical y que nunca ha tocado un instrumento, es capaz de procesar la información musical que le presentamos de forma muy precisa y con gran exactitud”.
Todo esto es lo que nuestra historia nos revela. Hace más de 300 mil años, los primeros homínidos ya daban señales de expresión musical, tanto a través de sonidos vocálicos como con instrumentos de madera, hueso o piedra. El proceso de producción musical se volvió cada vez más complejo y el sentido de la música se tornó tan importante que ésta se convirtió en un instrumento de multiuso para toda clase de actividades, ritos y expresiones artísticas y emocionales.
Cada cultura alrededor del mundo posee su propia música. La música es un magnífico punto de referencia para que los seres humanos nos identifiquemos, ampliamente en sociedades y particularmente en individuos. Cada punto geográfico, histórico, social y psicológico tiene su particularidad musical, la cual está fuertemente ligada a su idiosincrasia y/o personalidad.

Machan: cosas de la vida...

Machan
Motion of love
Nu Groove Records - 2007

El movimiento del amor. La guitarrista y vocalista Machan acaba de lanzar su segundo álbum y, primero con el sello Nu Groove Records.
Son diez canciones, nueve de ellas compuestas totalmente por Machan. Canciones cuya temática y texturas se desenvuelven alrededor de tramas como el amor y la pérdida, las vueltas de la vida.
En su propuesta, Machan nos ofrece una mezcla, bien lograda, de sonidos que van del Funky, pasando por el Reggae, los sonidos y ritmos brasileños y el Jazz todos perfectamente ensamblados en piezas de perfecta ejecución y rítmica, con arreglos sólidos y que permiten en lucimiento -sin estridencias- tanto de la voz de Machan -su intervención con la guitarra- como de la participación de los invitados, piezas que cuentan además, con melodías y letras atractivas que suman para un resultado equilibrado que redunda en una experiencia musical agradable, especialmente para aquellos que, no teníamos el gusto de conocer a esta intérprete.
Participan en este trabajo como anfitriones e invitados, lumbreras del Jazz tales como John Scofield, John Medeski, Randy Brecker, el percusionista brasileño Portinho y Dany Louis, los cuales dan realce y redondean un resultado que conforma.
Machan dentro de la diversidad de su trabajo, mantiene diríamos, una constante estilística representada en su vocalización, suave y delicada que se mueve perfectamente y destaca en temas como "Motion Love" donde el aire lounge es muy agradable y define los caminos siguientes. Otro tema que sobresale es "Everyday" que hace del sonido reggae una interesante base y, sin desmerecer el resto del contenido, donde esperaríamos más compromiso en los arreglos -y que seguramente estarán presentes en venideras producciones- pero que en general igualmente condesciende y satisface, "Without your smile" es el restante tema a destacar.
Integrantes e invitados: Machan (guitarra y voces); John Herrington, John Scofield (guitarras eléctricas); William Galison (armónica); Aaron Heick(saxo alto); Randy Brecker (trompeta); John Medeski, Steve Gaboury(Fender Rhodes piano); Danny Louis (clavicordio); Tim Lefebvre, Gustavo Amarante (bajo); Ganita Janusonis, T. Xiques, Jerry Marotta, Portinho, Rodney Holmes, Shawn Pelton (batería); Nanny Assis(congas); Rick DePofi, Elaine Caswell (coros). (JR)

La vista y el oído.

La música existe en todas las sociedades, pero los canónes estéticos, los comportamientos, las normas, implícitas o explícitas, a veces antagónicas e incluso irreconciliables, tienden a establecer diferencias entre los distintos universos musicales.
Una distancia particularmente grande separa a la música clásica occidental de las músicas negras, cuyo conocimiento, ejecución y apreciación parecen regidos por criterios diferentes.
Cada ser humano y cada civilización dan prioridad a uno o varios sentidos en
su aprehensión del mundo. Mientras en Occidente el ojo ocupa un lugar preeminente en las sociedades negras se da más importancia al oído. El mundo occidental, que atribuye un papel preeminente a las artes plásticas y a lo escrito (que pasan por la vista), tiende a apreciar la música de forma a veces cerebral, a través de la partitura y de la interpretación (considera una "lectura" de la obra), ligada a convenciones relativamente restrictivas y apartadas de lo corpóreo.
En Occidente se establece también una distinción muy marcada y casi una dicotomía entre la música clásica (que incluye la música sacra), considera música "seris", y la música popular o folklórica, que queda desvalorizada.
Mientras en Occidente se insiste en la fidelidad a pautas establecidas, en el África y la América negra se valorizan la imaginación y la improvisación en la oratoria, la música y la danza. Ahora bien, en la música negra, el bailarín se ciñe ciegamente al ritmo: el mismo, disociando las partes del cuerpo, crea su propios polirrítmos a semejanza de un instrumento musical.
Esta manera polirrítma de bailar es la clave de todas las danzas latinocaribeñas. Los bailarines de esas regiones nunca procuran imitar exactamente la complejidad del tempo; en realidad, sus movimientos dan con su propio contrapunto a la textura de los ritmos.
La interpretación de la obra occidental, con el ceremonial que la rodea -el escenario elevado que separa al público de los músicos; el director de orquesta imponiendo, batuta en mano, su concepción de la obra; el atuendo de gala (frac, traje de noche), el silencio casi religioso y la postura estática exigida durante el concierto, y la salva final de aplausos-, demuestra la distancia que la separa del auditor, que no participa físicamente en el fenómeno musical y no está autorizado a bailar con la música o exteriorizar de manera demasiado visible sus emociones.

Extractado / Fuente: Isabelle Leymarie, "La vista y el oído", publicado en Revista El correo de la Unesco, mayo de 1995.

martes, julio 03, 2007

Muiza Adnet: beleza! no canto alem do Brasil (*)


Muiza Adnet canta a Moacir Santos.
El apellido Adnet está (y estará) ligado siempre a la mejor expresión musical de Brasil. Más allá del trabajo de proyectos "en familia", Muiza trasciende por sí sola, el ser la hermana de Mario Adnet.
Esto viene siendo realidad con la presencia y participación de Muiza en anteriores producciones y corroborado creo, particularmente en esta, dedicada a la memoria de Moacir Santos quien, falleciera apenas haber terminado las sesiones de grabación.Es una excelente producción, la cual obviamente apunta a un mercado que gusta, que aprecia el sentir como el sentimiento musical de Brasil y que, no necesariamente, se encuentra en dicho país.
Cuenta con invitados especiales como Milton Nascimento e Ivan Lins en el canto -además de Muiza y el propio Moacir- asimismo, en la parte instrumental están Zé Nogueira, Ricardo Silveira y Armando Marçal, entre otros con la dirección musical y arreglos de Mario Adnet.
El repertorio, en la cálida voz de Muiza, recorre las creaciones más emblemáticas del carismático músico y compositor, las que hiciera con Gil o De Moraes, como de su época en el exterior con Ray Evans o Cotti, especialmente aquellas que mejor pintan sus raíces nordestinas que, siempre afloran y están presentes en la musica de Moacir.
En inglés o portugués Muiza tiene una cadencia especial y un color singular y típicamente brasileño que, por un lado la identifica como la distingue, por el otro. La orquestación en general -"Moacirista"- está muy bien cuidada y magnificamente ejecutada. Otro valor agregado -mérito de Adventure-music- y que siempre señalamos es, la presentación gráfica del CD: elegante, fina, clara.
Si tuvieramos que destacar, apenas tres piezas entre la docena que compone esta producción, estas podrían ser: "Off and On", la otra sin dudar, "Naná" y la tercera, "Se voçe disser que sim".
De familia de músicos, Muiza Adnet comenzó a grabar siendo todavía una niña, en discos infantiles tales como: Bloco da Palhoça, Mussum, Zé Zuca y Ana Terra. Más tarde paso a grabar jingles publicitarios y coros en grabaciones de diversos artistas de MPB. En el periodo entre 1991 y 1992 integró la Banda Nueva de Antonio Carlos Jobim, participando de shows y grabaciones.
Participó de la serie de CD's Décadas Collection -MPB de las décadas del 50 y 60, lanzados por Indie-Universal en 1999 como solista; del CD Villa-Lobos Coração Popular de Mario Adnet en el 2000 como participación especial; del CD y DVD Jobim Sinfónico, como solista y coros -grabado en vivo en la Sala São Paulo- en el 2002; del concierto Jobim Sinfónico, presentado en el Broward Cernter for the Performing Arts en Fourt Lauderdale, Florida en Marzo del 2005; del show de lanzamiento del CD Choros e Alegría en el Auditorio Ibarapuera en San Pablo y en la Sala Cecília Meireles en Río de Janeiro en Octubre y Noviembre de 2005.
Tuvo como profesores de canto a Felipe Abreu y Ana Madalena Nery. Comenzó a dar clases de canto hace tres años. Es graduada en la Licenciatura en Música por la Universidad de Río de Janeiro.
"Si yo fuera el Emperador, Muiza sería mi cantante exclusiva". Moacir Santos

(*) Belleza en el canto más allá de Brasil

Grupo de Jazz se ofrece. Para mas información, llamar...

En esta parte del mundo, en el hemisferio sur, estamos en invierno. En una ciudad como en la que vivo (Montevideo, la ciudad capital más austral del continente) de cara al mar -en realidad es río, el Río de la Plata- hace bastante frío y, particularmente este invierno, se ha presentado con temperaturas muy bajas.
El frío y yo, como que no nos llevamos del todo bien. Especialmente a la hora de sentarse a escribir. La inspiración -normalmente en forma de voluntad, de motivación- no parece rondar y los dedos de las manos y los pies (tiesos) -aun con el cercano calefactorcito de halógeno- me recuerdan persistentemente que estamos en época hibernal.
Pero, me he hecho el compromiso, de mantener -más o menos- actualizado el Blog, de manera que, con muchas interrupciones (para calentar mis manos, buscar café, te o mate, para "templar" el espíritu, etc.) hecho mano, valga la reiteración, de apuntes y notas que siempre recopilo y acopio con la finalidad de analizar, estudiar para tratar y desarrollar luego en algunos de mis escritos.
Como los que siguen o, como este que recolecté de "nuvolaglia" y en el cual Oscar Pita-Grandi nos dice que: "como toda expresión artística, el jazz no está exento de detractores o aguafiestas. Algunos de éstos sostienen que el eclecticismo del jazz es incompatible con el buen gusto. Es decir, que lo que se alimenta de aquí y de allá, de elementos diferentes para crear algo, no es de buen gusto por su condición “impura”. Cosa más absurda. No existe hombre puro. El arte camina con el hombre; y lo sobrevive si es que posee, dicho arte, cierta valía para las sociedades venideras. Y también como el hombre, el arte altera lo presente, transforma ilusiones de futuro, anula o esquiva o se funda en lo pretérito de su existencia para mirar desde allí, y crear o saltar hacia lugares solo accesibles desde el fondo de su memoria. Aquellos detractores olvidan que el jazz es en esencia ecléctico, o sea, impuro. Aquella condición de impureza del jazz es su mejor virtud. La música moderna le debe lo que es al jazz y a su eclecticismo. Desde el charleston hasta el grunch. El jazz es un híbrido desde que nació y lo será hasta que muera. Nosotros, al oír el jazz de hoy, podríamos pensar que es puro; sucede que surgió hace tanto tiempo que ya hemos olvidado, acaso nunca lo supimos, que tan impuro fue alguna vez.
El jazz es música humana, decía Erick Dolphy, y esto lo comparten muchos músicos. A Duke Ellington le encantaba hablar de "humanidad", y la pianista Jo Ann Brackeen ha dicho que jazz significa “hacer espiritual lo humano”.
Ahora bien. Que uno sea un ecléctico no quiere decir que apruebe todo tipo de entreverado musical sin ningún juicio crítico. Juicio, buen gusto y criterio que, en la música que de forma tan extendida, de la mano del jazz devino en llamarse de "fusión", tienen que aplicarse para determinar cuando estamos ante una experiencia sonora interesante o cuando por el contrario, ante un "gazapo", desliz creativo o un "arroz con mango" (simple mezcolanza).